21 es la historia de seis estudiantes del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussetts) que, entrenados por sus profesores (sin ir más lejos por Kevin Spacey) descubren que tienen un talento subrenatural para contar cartas, y deciden aplicar sus “malas artes” para forrarse rápidamente en los casinos de Las Vegas.
La película, que se basa en hechos reales, pone una vez más de relieve lo que hay detrás de algunas de las empresas privadas más misteriosas de EEUU: los casinos. Empresas que ni son un nido de mafiosos, como solían serlo en los años 60, ni son esas hermanitas de la caridad que han transformado los centros de juego en poco menos que parques de atracciones para toda la familia. Como suele ocurrir en estos casos, todo es una cuestión de perspectiva.
Si bien es cierto que contar cartas teóricamente no es ilegal en Las Vegas, no menos cierto es que los estudiantes tienen prohibida la entrada en todos los casinos de la ciudad, y corren rumores (tal y como se refleja en la película) que el trato que recibieron por parte de los responsables de seguridad de estos centros lúdicos, no fue el estrictamente correcto.
21 es además que está arrasando en Estados Unidos, por lo que, en principio, puede que no sea una película más de casinos… género hartamente trillado y reducido en los últimos tiempos a un suma y sigue de tópicos y clichés. Para los que no sepan aun de la película que hablo, dejo el trailer: